Hacienda, agricultura, sanidad, gastos y tareas en un solo lugar. Cargá desde el celular o por WhatsApp, y preguntale a Pamperito lo que necesites saber de tu campo.
Arrancás con todo desbloqueado. No pedimos tarjeta, así que no se te cobra nada al terminar: vos decidís si seguís pagando o pasás al plan gratis.
"No se puede controlar lo que no se mide,
y no se puede medir lo que no se registra."
PampAI convierte cada movimiento del campo en un dato. Y con esos datos, la inteligencia artificial te ayuda a tomar mejores decisiones — todos los días.
El que está en el campo no abre la computadora. Manda un audio, una foto de la factura o un mensaje al WhatsApp de PampAI, y queda cargado en el sistema.
Pamperito es el asistente de PampAI. Conoce todo lo que cargaste en tu campo, así que te contesta con tus números — no con respuestas genéricas de internet. Y si le pedís, te carga las cosas él mismo.
No hay que cargar nada a mano. El archivo que ya te genera el lector de caravanas o el drone entra a PampAI y sale convertido en rodeos, pesadas y trabajos por lote.
El archivo que exportás del lector — el que ya usás en la manga — se sube tal cual. PampAI reconoce cada caravana y te arma el rodeo entero, sin tipear un solo número.
Subí el registro de vuelo de tu drone DJI, o el que te pasa el que te presta el servicio. PampAI lo lee y deja anotado qué se hizo, en qué lote y qué superficie se cubrió.
Activás solo los módulos que usás. Todo lo que cargás en uno lo ve el resto — y también Pamperito.
Tu primer mes es Pro completo, sin tarjeta. Cuando termina elegís, y si no elegís nada seguís gratis — no se borra nada de lo que cargaste.
El precio no depende de cuántos animales tengas: un campo de 80 y uno de 4.000 pagan lo mismo.
Tu precio queda fijo mientras dure el período que pagaste, y cualquier ajuste te lo avisamos con 30 días. Sumar gente a un campo ajeno siempre es gratis — el plan lo paga el dueño.
¿Te quedó otra duda? Escribinos en Contacto y te respondemos.
PampAI se hace en Argentina, para el campo argentino.
No es un sistema traducido.
Nació de una convicción simple: no se puede controlar lo que no se mide, y no se puede medir lo que no se registra. Casi todo el trabajo de un campo se pierde en cuadernos, mensajes sueltos y planillas que nadie vuelve a abrir. Nuestro trabajo es que ese registro sea tan fácil que se haga solo, y que después sirva para decidir.
Por eso el sistema entiende cosas que un software genérico no: la caravana del SENASA, el IVA discriminado, los cheques, la caja chica, el bastón lector, el tacto, la lluvia caída en cada lote. Y por eso cobramos en pesos y facturamos acá, en vez de mandarte a pagar con tarjeta al exterior.
PampAI lleva ese nombre por Pampa, nuestra perra — la que anda siempre atrás del que trabaja, mirando todo. Y al asistente le pusimos Pamperito, por el caballo criollo de Patoruzú: el que conoce el campo de memoria y te lleva a donde haga falta.
"Antes perdíamos datos en cuadernos y planillas sueltas. Con PampAI está todo en un lugar — los animales, las pesadas, los gastos. Y cuando tenemos una duda le preguntamos a Pamperito, que responde con los datos reales del campo."
Empezá gratis hoy. Sin tarjeta de crédito.
Configurá tu establecimiento en minutos.
Contanos qué necesitás y te respondemos. Si querés, te mostramos el sistema con los datos de tu establecimiento antes de que decidas nada.